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Doki Doki Literature Club - Doki Doki Literature Club OST
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Personalidad de Amaiar

 

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"Somos humanos. Somos débiles.
¡Y como no somos nada, podemos serlo todo!"

No Game No Life


 

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Amaiar es, al menos a primera vista, una persona mediocre, promedia como mucho. Un estudiante normal, con hábitos de otaku y una ligera falta de vergüenza que sale a la luz en forma de momentos que le hacen parecer un pervertido. No es muy inteligente, no se considera guapo, a veces es un poco torpe y tiene una baja autoestima.

Sin embargo, también tiene varias virtudes ocultas. Al no considerarse mejor que nadie, es bastante humilde y noble. Como no cree tener la necesidad de ocultar nada, es sincero y honrado. Y como sabe lo que es no tener nada, también sabe apreciar cuándo puede dar algo.
Y es aquí donde realmente destaca este muchacho: desinteresado, ofrece ayuda a todo el que puede sin esperar nada a cambio. Tal vez no sea la clase de ayuda que el otro merezca, ni siquiera la que necesite, pero Amaiar siempre intenta dar lo mejor de sí mismo si está dentro de sus posibilidades. Su intención es ponerse en el lugar del contrario, comprenderlo, empatizar con él, y tratar de descubrir más sobre él y sobre sí mismo.

Es ateo, pero respetuoso. Habiéndole dedicado su vida a la ciencia, intenta siempre encontrar puntos de apoyo lógicos y coherentes a las cosas. Es paciente, a veces indeciso, otras veces un poco ansioso y se bloquea bajo presión. Pero sabe cuándo es momento de retirarse, relajarse y tomárselo con calma.

Es una persona amable que ama la vida, y trata de hacer que aquellos que le rodean sean felices. Es un tonto soñador, que aunque expresa lo poco que espera del mundo no puede evitar seguir esperanzado. Determinado, si se marca un objetivo lo da todo para lograrlo. Es competitivo, especialmente contra sí mismo y sus errores del pasado: esto quiere decir que tiene un fuerte sentido de la autosuperación, y comprende que no siempre se gana, pero siempre se puede hacer mejor. Apoya la teoría de que el potencial humano es ilimitado, y que es solo cuestión de esfuerzo e intentarlo para alcanzar cualquier meta.


 

"Soy Fuerte, porque conozco mis Debilidades.

Soy Sabio, porque aprendo de mis Errores.

Río, porque he conocido la Tristeza"

Ziad K. Abdelnour



 

Irónicamente, en el aislamiento de la soledad es todo lo contrario. Una vez que no necesita mostrar una cara sonriente, que su malestar personal no puede filtrarse y afectar a otros, se desploma.
Cuando está solo, toda la felicidad que intenta repartir se compensa con la que cree no ser capaz de obtener para sí mismo. Se vuelve perezoso, pesimista, desganado, paranoico y algo depresivo. Incluso cuando intenta no mostrarlo, también tiene miedos, inquietudes y dudas. Se cuestiona constantemente la razón de su existencia, el propósito de su vida.

Amaiar es una persona que depende de otros. Cuando puede apoyarse en los demás, se mantiene a flote, pero cuando no tiene a nadie se hunde con la misma facilidad.

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Aquí entra en juego su Talento de Supervivencia.
Cuando cree que ha tocado fondo, surge de su interior el instinto de autoconservación. Blande a partes iguales su desconfianza y su impulsividad. Es cauteloso, pero también sabe que sin riesgos no hay victorias. Se adapta a las situaciones, evoluciona y se desarrolla según las circunstancias, incluyendo en el ámbito psicológico.

Amaiar normalmente no se posiciona en ningún bando, Esperanza ni Desesperación. Intenta siempre ser neutral, valorando todo lo positivo así como lo negativo. En base a su experiencia, decantarse de manera extrema por cualquiera de los lados es peligroso. El ser Humano necesita Esperanza para poder encontrar la felicidad, pero también necesita Desesperación para poder entender el valor de la Esperanza, para poder estar preparado para las desgracias.
Una persona que no conoce la desesperación vive de manera ingenua e idealista.
Una persona que no conoce la esperanza no encuentra motivos para vivir.
Para poder progresar, es necesario mantener un equilibrio entre la compasión y la crueldad. Ser justos. Imparciales.

Por este motivo, Amaiar siempre da los primeros pasos en algo asumiendo que va a fracasar en ello. Intenta, no siempre con éxito, evitar frustrarse y sentirse impotente. Y si por azares del destino resulta que lo logra, entonces es una grata sorpresa que acepta con gusto.
Esto no es diferente cuando va a conocer a alguien. Al principio siempre siente desconfianza, y le cuesta realmente abrirse más allá de su máscara metafórica para mostrar su verdadero "yo" al contrario. E incluso si entra en confianza con alguien, depende de la relación que comparta con esa persona hasta qué punto se muestra vulnerable.
Con el miedo al rechazo como coraza, busca inconscientemente a alguien que la rompa, que le acepte y le quiera tal como es, y le ayude a superar las dificultades. Alguien en quien poder realmente confiar. Incluso si cree que no existe nadie así, ni siquiera él mismo.



En el fondo, Amaiar no deja de ser una persona, un humano como otro cualquiera. Su estado emocional cambia con los caprichos de la vida, pero intenta mantener una fachada de confianza. Su actitud es abierta, su naturaleza algo inestable, y su personalidad es la de alguien que se esfuerza por intentar hacer del mundo un lugar mejor para vivir.


 

"Cuando conozco lo suficiente a mi enemigo como para derrotarlo,

en ese momento, le amo.
Porque es imposible entender a alguien como me entiendo a mi mismo,

y no amarlo como me amo a mi mismo también."
El Juego de Ender

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Todos los derechos de imagen y música pertenecen a sus respectivos dueños, yo solamente utilizo el arte bajo la Ley de Creative Commons (CC) para uso personal y sin fines lucrativos, acogiéndome a los derechos de adaptación como miembro del fandom de animes y para la ilustración de un personaje de roleplaying.

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